A lo largo de la historia, los
acontecimientos deportivos han sufrido el uso político, y en la actualidad,
todavía podemos encontrar casos donde los políticos utilizan el deporte como un
altavoz. Los eventos deportivos
despiertan sentimientos patrióticos entre los espectadores, y los políticos
sacan provecho para enmascarar sus particulares cruzadas políticas y envolver
estos eventos con los tintes de sus partidos.
Que la política utilice el
deporte como trampolín, no es algo nuevo, se viene repitiendo casi desde que
crearon los primeros espectáculos deportivos, aunque, mientras unos lo usan
para mejorar más conflictos, otros se sirven de ellos para mejorar sus relaciones.
La fórmula de unir pueblos a través del deporte ya le funcionó a Nelson
Mandela para erradicar el apartheid en Sudáfrica. El presidente organizó el mundial de Rugby en su
país en un momento en el que los «Springboks» eran abucheados por su
propio pueblo porque representaban a la minoría blanca que ejercía el poder.
Pese a ello, Madiba se ganó a los jugadores de la selección, en la que solo
había un jugador negro. El torneo marcó un claro detonante en el país. Fue la
primera vez que ciudadanos negros y blancos en Sudáfrica se unían por un
objetivo común, uno que se acabó alcanzando con la consecución del título ante Nueva Zelanda en la final.
Lamentablemente, la historia nos
da más razones para pensar que los políticos han utilizado el deporte más mal
que bien para fomentar sus ideologías. Las Olimpiadas nazis de Berlín o el
boicot a causa de la Guerra Fría en las Olimpiadas de Moscú, 1980 y Los
Ángeles, 1984 son claros ejemplos de la clara politización del deporte.En España, también se ha utilizado el deporte para hacer política. El control del fútbol por parte del régimen franquista o la utilización del deporte catalán como altavoz social para mostrar a la sociedad la clara apuesta por el independentismo.
Pero en esta ocasión, lo
acontecido ha levantado más de una ampolla entre los deportistas catalanes.
Bajo el lema de “Guanyarem” en defensa del deporte catalán, son muchos los
deportistas catalanes que levantaron su dedo índice para un spot publicitario
que posteriormente denunciaron ante la clara evidencia de que el texto muestra
un innegable fundamento político. Varios atletas admitían haberse adherido
desprovistos de esa información. Algunos de ellos reconocían que igualmente
estaban de acuerdo con la finalidad del documento, pero otros clamaban contra
el "uso malintencionado" de su figura. En el acto de presentación de
la campaña, Xavier Vinyals, presidente de la campaña Pro Seleccions Esportives
Catalanes, realizaba las siguientes declaraciones:
“Tots els esportistes que participen en el campanya estan a favor del dret a
decidir i la majoria són independentistes. Lamentablement alguns no hi han
participat per por de significar-se políticament i posar en risc les seves
carreres professionals”
“Solo
quería dar mi apoyo al deporte catalán. Esta foto se está utilizando para algo en lo que yo nunca me he posicionado. Nunca he
apoyado ninguna ideología ni ningún
partido político. (…) Me parecía lógico participar en una campaña a favor
del deporte, y nada más (…) Si hubiera apoyado a cierta opción política y
se me critica lo hubiera aceptado, pero es que nunca he apoyado nada de este
tipo (…) He sido un deportista
catalán que ha representado a España desde los diez años. Mi padre es catalán y mi madre es andaluza y no me gusta que
se me posicione en un saco en el que yo no he dicho nada”.
Pero el deporte de alto
rendimiento no es el único afectado del aprovechamiento por parte de los
políticos para realizar sus campañas, el deporte de base también ha sido
utilizado para mostrar los posicionamientos de los partidos políticos.
PREGUNTAS:
1- ¿El deporte ha ido ligado siempre con la política?
2- Explica algunos intereses políticos para servirse del deporte como medio para comunicarse al pueblo.
3- ¿ De qué manera deberían promover el deporte los políticos?
4- Busca algún caso (histórico o actual) donde se utilice el deporte para intereses políticos.
